PAÍSES EN LOS CUALES SE EXPANDIÓ
PAISES EN LOS CUALES EL ROMANTICISMO SE EXPANDIÓ DE DIFERENTE FORMA
Alemania:
El
Prerromanticismo reaccionó contra la ilustración alemana, tuvo lugar la llamada
primera generación romántica (Frühromantik). En la segunda etapa (jüngere
Romantik).
Se destacan
tres puntos fundamentales:
- Oposición al clasicismo y a la
racionalidad.
- Arte basado en la libertad, el
sentimiento y la espontaneidad.
- Recuperación del espíritu
originario del pueblo pangermánico.
En la
segunda etapa (jüngere Romantik) del romanticismo alemán se producen los
mayores clásicos universales, presentes mayormente en cuentos infantiles.
Francia:
El
Romanticismo en Francia representó un movimiento de reacción contrario a la
literatura nacional, dominada por un Clasicismo que ya no era exactamente un
modelo de imitación de los clásicos. En las literaturas inglesa y alemana el
Clasicismo no había calado con tanta intensidad como en Francia o España,
aunque esta corriente fue predominante en este siglo. El pensamiento romántico
comenzó a formarse hacia 1750 y alcanzó su término aproximadamente un siglo más
tarde.
Inglaterra:
El
Romanticismo comenzó en Inglaterra casi al mismo tiempo que en
Alemania. Inglaterra es, junto con Alemania, la cuna del Romanticismo. Con
una fuerte tradición prerromántica, la literatura inglesa de la primera mitad
del siglo XIX se caracteriza por sus grandes poetas, el desarrollo de la novela
histórica y el inicio de la novela gótica o de terror.
Los
escritores ingleses de principios del XIX manifiestan la rebeldía propia del
Romanticismo de dos maneras.
- A través del rechazo de la
sociedad burguesa e industrializada, para evadirse en el paisaje rural, el
pasado histórico o países exóticos.
- A través de un nuevo lenguaje literario basado en el sentimiento y lo irracional, la subjetividad y la libertad del artista frente a toda regla.
Escandinava:
Aunque el influjo de la Ilustración fue hondo y persistente en Escandinava,
particularmente en Suecia, el Prerromanticismo arraigó pronto y se extendió con
facilidad, pues el clasicismo estético nunca llegó a penetrar de veras en las
literaturas nórdicas. Sin resistencia revivieron los temas de las sagas y los
escaldas.
Holanda:
Hay
que señalar que en Bélgica suele utilizarse el término flamenco para referirse
al neerlandés.
Existe muy poca literatura en flamenco; no hay ninguna obra escrita anterior al siglo XVI (las obras de David Joris). La clase alta alfabetizada se expresaba en francés mientras que el clero lo hacía en latín. Durante mucho tiempo, la educación en Bélgica se ha basado en el francés. Mientras que en la escuela primaria si se impartía educación en flamenco, los grados superiores sólo podían estudiarse en francés. Por ello, la literatura belga en neerlandés es menos abundante que la francófona. Esta situación de diglosia empezó a cambiar con el nacionalismo a que dio lugar la revolución romántica. Su primer artífice fue Jan-Frans Willems (1793-1846), que publicó en 1818 una Carta a los belgas exigiendo la equiparación del neerlandés al francés como lengua oficial. Escribieron poesía Johan de Laet (1815-1891), amigo íntimo de Conscience y el primero en animarle a escribir en neerlandés.
Polonia:
Bohemia y Polonia fueron los únicos países eslavos que han vivido desde antiguo
en la órbita de la cultura occidental, porque tuvieron en la Edad Media una
literatura latino-eclesiástica y conocieron un renacimiento humanístico
importante. La poesía romántica de Polonia está rigurosamente unida a los
afanes de restauración nacional; Polonia había sido repartida entre Rusia,
Austria y Alemania y la nostalgia de la nación perdida inspira el patriotismo
de los escritores, muchos de ellos rebeldes, perseguidos y emigrados a causa de
este nacionalismo.
España:
En
España el movimiento romántico tuvo precedentes en los afrancesados ilustrados españoles,
que reflejan una nueva ideología presente ya en figuras disidentes del exilio.
Pero el lenguaje romántico propiamente dicho tardó en ser asimilado, debido a
la reacción emprendida por Fernando VII tras la Guerra de la
Independencia, que impermeabilizó en buena medida la asunción del nuevo
ideario.
Durante la
Década Ominosa en España (1823-1833) vuelve a instaurarse un régimen
absolutista, y quedan suspendidas todas las publicaciones periódicas, las
universidades cerradas y la mayoría de las principales figuras literarias y
políticas en el exilio; el principal núcleo cultural español se sitúa, sobre
todo, en Gran Bretaña y Francia. Desde allí, periódicos como Variedades,
de Blanco White, contribuyeron a fomentar las ideas del Romanticismo entre los
exiliados liberales, que paulatinamente fueron abandonando la estética del
Neoclasicismo. En la segunda década del siglo XIX, el diplomático Juan
Nicolás Böhl de Faber publicó en Cádiz una serie de artículos entre 1818 y 1819
en el Diario Mercantil a favor del teatro de Calderón de la
Barca contra la postura neoclásica que lo rechazaba. Estos artículos suscitaron
un debate en torno a los nuevos postulados románticos y, así, se produciría un
eco en el periódico barcelonés El Europeo (1823-1824), donde
Buenaventura Carlos Aribau y Ramón López Soler defendieron el Romanticismo
moderado y tradicionalista del modelo de Böhl, negando decididamente las
posturas neoclásicas. En sus páginas se hace por primera vez una exposición de
la ideología romántica, a través de un artículo de Luigi Monteggia titulado
«Romanticismo».
Italia:
El Romanticismo italiano tuvo su manifiesto en la Lettera semiseria di Grisostomo al suo figliolo de Giovanni Berchet (1816). (literatura del romanticismo italiano)
Rusia:
El Romanticismo se forjó en el Círculo Arzamás en San Petersburgo desde
1815 a 1818.El primero en escribir un poema fue Vasili Zhukovski (1783-1852)
con El cementerio de aldea
República Checa:
Parte de la literatura nacionalista toma el espíritu de Biedermeier,
empleando formas literarias menores con la finalidad de divertir y educar al
lector. El mayor poeta del romanticismo checo es Karel Hynek Mácha, que no fue
reconocido hasta mediados del siglo XIX. En la década del 70, se plantea la
necesidad de elevar la literatura checa a nivel internacional.
Portugal:
En
Portugal introdujeron el Romanticismo Almeida Garret y Alejandro Herculano;
puede considerarse postromántico al gran poeta Antero de Quental.El hecho
decisivo en la introducción del movimiento fue la publicación del poema Camoens de
Almeida Garret en 1825, tras su viaje a Inglaterra, donde se imbuyó de los
principios de esta estética. A una segunda generación de escritores románticos
pertenecen Castello Branco y Julio Diniz.
Hungría:
Entre
los húngaros, sobresalió el poeta Sándor Petőfi,el considerado «poeta nacional»
de Hungría. Su poesía bebe fundamentalmente de fuentes populares y folklóricas,
y en ella Petőfi adopta distintas voces y personalidades, en ocasiones con
intención satírica. Petőfi desapareció misteriosamente en la Batalla de
Segesvár (o Sighişoara), durante la Revolución Húngara de 1848, lo que
contribuyó a aumentar aún más su fama y su estatus como poeta nacional.A
comienzos del siglo XIX, el centro cultural de Hungría se trasladó a Pest,
donde surgió una nueva generación de escritores, conocida como «Círculo
Aurora», contrarios al maestrazgo de Kazinczy. A este grupo pertenecían, entre
otros, el fundador de la revista que daba nombre al grupo, Károly Kisfaludy,
hermano del también poeta Sándor Kisfaludy, el historiador Ferenc Toldy o
József Bajza, que jugó un importante papel como crítico; el único gran poeta de
la época que se situaba fuera de este círculo, y que aceptaba al ilustrado
Kazinczy como maestro fue Ferenc Kölcsey.
Rumania:
En Rumania, su máximo exponente fue Mihai Eminescu.(1850-1889). Eminescu está considerado por la mayoría de los críticos como el poeta rumano de mayor influencia, Su poesía lírica tiene parte de sus raíces en las tradiciones rumanas, aunque está también influenciado por la filosofía alemana y las tradiciones hindúes.
En 1860 se produce la adopción del alfabeto latino y en 1861 la unión de los principados rumanos en el príncipe Alejandro Juan Cuza, admitida por los turcos. La filosofía alemana y la cultura francesa se integraron en la literatura rumana, perdiendo influencia la de la Antigua Grecia. En Valaquia una de las figuras destacadas de la época fue Ion Heliade Rădulescu, fundador del primer periódico en idioma rumano, Societatea Filarmonică, e impulsor del Teatro Nacional de Bucarest. En 1878 se produce con el Congreso de Berlín la independencia de Rumania y en 1881 se crea el Reino de Rumania, una monarquía constitucional que durará hasta 1947 y comienza con el reinado de Carlos I de Rumania, de la dinastía Hohenzollern, cuya esposa, Isabel de Wied, escritora notable en alemán bajo pseudónimo, escribió también algunas obras en rumano.
El círculo
literario de Titu Maiorescu (1840-1917), Junimea, fundado en 1863 y
frecuentado por numerosos escritores, desempeñó un papel importante en la
literatura rumana. Muchos autores como el dramaturgo Ion Luca Caragiale
(1852-1912), Ion Creangă (1837-1889) y Barbu Ştefănescu Delavrancea
(1852-1918), que expresa su nostalgia por una existencia más natural y próxima
a las realidades esenciales, escribieron sus obras en esta época.
Estados Unidos:
El
Romanticismo estadounidense, salvo precedentes como William Cullen Bryant,
proporcionó a un gran escritor y poeta, Edgar Allan Poe, precursor de una de
las corrientes fundamentales del Postromanticismo, el Simbolismo, renovador de
la narración gótica y creador del relato policíaco, y a James Fenimore Cooper
(discípulo de las novelas históricas de Scott), cuyo gran tema es la novela de
pioneros. Se puede considerar un postromántico al originalísimo pensador
anarquista Henry David Thoreau, introductor de ideas anticipadas a su tiempo
como la no violencia y el ecologismo, autor de Walden o La vida en los
bosques y del famoso ensayo Sobre la desobediencia civil.
En los Estados Unidos también se habla de un grupo de ensayistas bajo la
denominación de Transcendentalismo que engloba a Ralph Waldo
Emerson y a Thoreau.
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